jueves, 13 de agosto de 2009

OPINIONES Y JUICIOS DIVERSOS SOBRE POEMAS CIFRADOS EN ALGODÓN CON SANGRE



La poesía de Ita Gómez está sostenida por un lenguaje sencillo cruzado por hábiles quiebres del lenguaje popular que sirven para expresar mejor el bullicio, la alegría y las desazones de la gente del pueblo. En otros momentos se vuelve más intimista y entonces perfila mejor el itinerario vital de una travesía marcada por la solidaridad y el autoexilio y, aun, por el dolor y el recuerdo del hermano amado. Siempre hay en su palabra un elemento intermedio (el ansia, el vino, el amor) que le sirve de apoyo e impulso para expresarse poéticamente. En esta necesidad de afirmarse en algo o en alguien para asentarse poéticamente no utiliza la confrontación directa sino la velada, aquélla capaz de controlar la realidad mediante una personalidad literaria vital, fuerte y suave a la vez cruzada por esa "lenta claridad (lo poético) de tempestad (la realidad) en calma". La dialéctica de su voz se hunde en la "otredad" para posesionarse de sí mismo y dar una visión más cabal de lo que desea testimoniar. Hay en general una aproximación a los estados de exacerbación del subconsciente y a un deseo de usar el cuerpo como vehículo de la experiencia poética a fin de sumergirse en en esos espacios interiores, inabarcables. Su rastro autobiográfico lo asedia, así, permanentemente. En buena parte de sus textos hay un hábil aprovechamiento, lúdico, de los aspectos gráficos y polisémicos de la palabra, extendido hasta los caligramas. Por otro lado, al ensayar el haikú -en donde observamos ludismo caligramático y semántico de las palabras y una ironía amable- el pequeño poema se convierte en un espacio para la invención, la travesura, el ingenio, y la polisemia: "Nadie me gana/Cuando cojo manco mudo/Pluma o espada".


MANUEL PANTIGOSO


*****


POEMAS CIFRADOS EN ALGODÓN CON SANGRE DE JORGE ITA GÓMEZ



Espectros de manes, de súcubos y duendes traviesos, duendes familiares, esos que utilizaban nuestras abuelas para darnos miedo, pululan, serpentean, se yerguen brusca y escamosamente como cobras azuzadas por la punta de un palo muy largo…

Aparte del amor a la tribu, al clan, al ácido genético –o tal vez con ellos– otros reptiles se inmiscuyen y contribuyen al veneno de las familias; en cuanto a las cobras, que son ciegas, que no saben la distancia que les separa del tierno agresor, que bailan al son de la flauta del poeta-fakir, dudan, no pasan al ataque, miran la punta del palo o fierro que las mantiene a distancia…

El poeta celebra con sus propios hierros, que son las palabras, la salud del hermano que ha escapado de la muerte, dice que la sangre es tinta roja, pero dicha sangre será expuesta al viento, a la nada, sólo abocada al recuerdo y galvanizada con palabras.

Geográficamente, el espacio del verso evoluciona en un espacio poético-referencial turbio y claro a la vez, en una atmósfera de hospital cargada de viento y de aire. Al enunciarlo de esta manera, el poeta, celebrando la salud recobrada del hermano, se festeja a sí mismo; se adhiere como una hormona terca a la noción de familia, siente los sufrimientos del hermano como suyos, tartamudea con asonancias, latinismos y anglicismos, vuelve con brío al monólogo interior. El lenguaje utilizado farfulla y se deconstruye.

Ita Gómez hace arrodillarse las pérfidas palabras a la mala, con fuete, con espuelas y escupitajos. Y de pronto surge el santo que le pide cuentas a la eternidad, es decir al reloj, encarnación mecánica de ésta. Se fija en la belleza de las cosas, en las siluetas, en lo que sea, pero sabemos que las desdeña de manera ambigua. Ramalazos de luz solar: el poeta recuerda las noches oscuras del alma, transita incansable por los pasillos del hospital, escruta las batas blancas de doctores y enfermeros, y vallejianamente se dirige al hermano deseándole salud, lo único que vale en esta vida precaria…

Estamos en Chimbote donde el hermano acostado combate con el dragón de la muerte… Se alude a la pestilencia (¿relente de cadáveres, de basurales, de barrios marginales?) mezclada al agua oceánica que redime de la pestilencia, y dice: “A muchas leguas de aquí / Apesta a pescado podrido” . Luego, habla de otras cosas, pero todas sucumben ante el poder primordial del sexo. Delirios místicos, distorsiones verbales y sueños se intercalan con balbuceos líricos y telón de fondo de canciones.

Hay muchos registros que se superponen en la poesía de Jorge Ita Gómez, referencias geográficas y poéticas, Fray Luis de León se codea con un vals criollo, computadoras y cigarrillos. Luego, agradablemente, desconcierta al lector con caligramas y puestas en escenas tipográficas respirando bien, con poesía. Corresponde al lector sentir la carga lírica.


Miguel Rodríguez Liñán.

Marsella, Francia, 26 de mayo del 2002





POEMAS CIFRADOS EN ALGODÓN CON SANGRE

Mi cuarto poemario publicado en el 2002, en el fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, libro vertebrado en tres secciones: "Sala de emergencia", "Sala de star... (en silencio escribiendo)" y "De alta" (o baja), iniciado en la sala de un hospital en Chimbote y culminado en Lima; operando con habilidad de cirujano poemas sentidos del alma desde el celeste paraíso de enfermarse.





SELECCIÓN DE POEMAS DEL LIBRO


SALA DE EMERGENCIA


I

Laderas del Norte s/n
Yo no le puse el nombre
A esa bendita calle
Sobreponiéndome al vértigo
De la abrumadora distancia
Y a los “dolores del parto”
Desfalleciente máquina
El poeta, humanito de Dios,
Apenas concibió el poema
En la Sala de Emergencias
De un Hospital del Norte


II

Y verte de pronto tirado en la dura cama
De un hospital en Chimbote City
Me produjo -oh error de errores- horrores!
Desasosiego tremendo de penar profundis
Al verte todo magullado, luciendo
(Cabeza rapada) un nuevo look
¡Qué injusta la vida en este punto!
Para con quien no merece ni mucho menos
Ser tocado con la pluma de un ángel
O la delicada pelusa agamuzada del santo


III

No sé qué es más patético
Monótono o tedioso
En esta sala de ambiente hospitalario
Si el ruido que no causa Dios
El obcecado zumbido enloquecedor
De zancudos, relojes y moscas
En vuelo rasante por mi oreja, frente y nariz
O la cara de enfermera silenciosa
Que por donde va lleva y trae
A/b/s/t/r/a/í/d/a mi tía
Como beata en mes morado


IV

Jeringas hipodérmicas/Estetoscopio
Tijeras... Pinzas... Algodón...
Suero, sueño, y más suero
Antes de caer totalmente rendido
Y ser pasado a la Sala de Cirugía
Como un sombi en trance
Pura Química he mirado
De la cabeza a los pies
Todo mi organismo en partes
Mi humanidad más impía o devota
La vida y la muerte juntas
Tic-tac Tica-tac Tic-tac
Pendiendo de un delicado hilo
O tela de araña el milagro de Dios


V

La forma de un cierre pequeño
Le ha dejado de saldo
La intervención quirúrgica
Practicado en su frente
Horrorizado el paciente
Ha roto todos los espejos de la sala
Y toda relación sentimental
-Hasta nuevo aviso-
Con eticosas jovencitas light
De bien delineadas siluetas
Tampoco tampoco esto último
Es para menos o tanto
Cuando la belleza está o va
Inmarcesible muy dentro de uno


VI

El haz de luz que filtra la ventana
Empaña la retina de mis ojos
E ilumina hasta el más apartado
Rincón a oscuras de mi alma trémula
Al punto que me parece haber visto
Por los pasillos de la Sala de Cirugía
O los frescos corredores del jardín
Como un buen enferm(er)o
Vestido todo de blanco a Dios
Sufrir atribulado lo de su creación


VII

Bueno con “B” de BASA
El doctor y su aséptico
Juramento hipocrático:
Devolvernos la salud
Salvándonos la vida
A cómo dé lugar
En este mar que es el morir
Bisturí en mano
Mandil blanco
Ojo clínico zahorí
Pasa por ángel bueno
Con aires de Richard Kimble
El Fugitivo doctor(cito)


VIII

Te hablo ahora
Como se habla a un amigo
O a un hermano menor
Y no a un paciente
Sin trampa ni trucos
Eso que otros Mentiras
piadosas llaman...
Con el corazón en la mano
O las manos en el corazón
En este mes jubilar
De la rojiblanca patria
¡Sí, juro! Por la salud
De los enfermos o la libertad
De los que injustamente
La perdieron, recobrarás
La salud, hermano!


IX

Toda la norteña ciudad de Chimbote
Sufre sempiternamente de un mal
Olor Rara enfermedad Sin cura
Capital del acero y de la pesca
Hasta la nocturna brisa del mar
Por obra y gracia del viento
A muchas leguas de aquí
Apesta a pescado podrido
Ya no sé si a clorofila, alga marina
O parte íntima de mujer
Y es el tiempo en que más dinero hay
Y esto por las noches es más grave
Todavía Oiga-huela-vea-bien-usted


X

Y los mal más acompasados
Desesperados besos, rezos
Y versos del acompañante fiel
Conjurado tan grave peligro
En hartísimas noches en vela
-Gracias Señor de los Milagros-
A modo de Historias Clínicas
(“Pancho”-Francisco Enrique,
Ingeniero Mecánico de la UNI
Y etcétera etcétera etcétera”...)
Fueron a buen recaudo escritos
Minuciosa-mente en el Cafetín


XI

He soñado unos ojos mirándome.
Son los ojos de tu ausencia,
Enfermera del alma,
Mirándome a la distancia
Ligeramente rasgados
Por los buenos vientos del amor
Como los de Yoko Ono
O la cantante mexicana Ana Gabriel
En el video clip: Amigos
Simplemente amigos
Y nada más...


XII

Mi corazón: cántaro o pájaro salvaje
En la bendita arcilla de tus manos
Se cuece y contenta ennoblecido
Por el duro golpe de los años
Que a la muerte me acerca
Y de ella por ti me aleja:
Linda Bella Linda / Querubín
Alma de Dios o Inquietante Musa;
Osito de felpa / Luna de otoño
Manzanita del amor / Polvo de estrellas
Media naranja o Alma gemela: Aymé


XIII

Las cuitas de amor también
Me las pasé matalascallando
En el interín de la Cafetería del IPSS...
Nunca sabré cuál era su nombre
Ni dónde vive, mas moriré llamándola
Como en el poema del poeta Parra
Con el celeste nombre de María
Que es también el de mi madre
Y el de una de mis hermanas
Por esos azares que tiene el destino
Y no por simple capricho de poeta


XIV

Lima está sola sin mí me miento.
Por carreteras mojadas del norte
A los acordes del sonero Willie Colón:
“No tiene talento pero es muy buenamoza”...
“Tiene un trasero que causa sensación”...
De esa famosa joven melancólica
No recuerdo ni el nombre que tenía
Es la distancia obrando a favor del olvido
Vida para morirla/Muerte para vivirla
Estoy ansiando... Ah, felicidad,
Ya nunca más serás conmigo...


XV

O sea flaca --patita-- qué te digo
De lo que va a la f(l)echa
He vivido al modo de un turista
Sintiéndome extranjero caracol
Camarón con cola en mi propio país
Contemplando imperturbable
Como detenido un momento en el tiempo
El polen de los helicópteros
El mar abierto en calma
La flota de barcos procurándose
El regalo de plata del mar
Desde el malecón -vista al mar-
Recogiendo para mí tus pasos
Estrellas de mar difuminados
Todo Pardo/Meiggs/Alfonso Ugarte
Signado con un numerito cualquiera
En tu más reciente libro de poemas


XVI

Por carreteras mojadas del norte a Lima
A los acordes de Willie Colón:
No tiene talento pero es muy buenamoza...
Tiene un trasero que causa sensación...
Rápido corre el autobús
Como una flecha disparada
Al obscuro azul infinito
Dejando de lado bellos (sin duda)
Encontrados desoladores paisajes
Atrás: dunas, lagartijas, espinas clavadas
Y un gran amor en su paradero final...
Rápido corre el bus Lima-Chimbote-Lima


XVII

“Dos autos que venían a excesiva velocidad
En sentido contrario uno del otro
Se estrellaron aparatosamente
A la altura del Serpentín de Pasamayo...
-Da cuenta un avance informativo.
Hechos lamentables como estos
Me traen consigo a la mente
Todo lo ocurrido a mi hermano
Por eso a mí también como a César
En vida los famosos cóndores
Y a ti la fe de (er)ratas en tus libros
Me friegan los malos recuerdos de Coishco


XVIII

Decir Todos los caminos conducen a Roma
Es un lugar común. Ahora bien,
Entre tanto caos vehicular
Por la avenida La Marina
Y el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez
6:00 p.m. --38ºC-- Hora Punta
Novia radiante Anillo
Taxi amarillo/Vía dolorosa
O rosa de los vientos
Por mejor decir
Dime pero
Para no perderme
En y esta (im)puntual cita a ciegas
Cómo hago a tiempo para llegar a tu casa?


XIX

Es una verdadera lástima
No poder como el caracol más tierno
Llevar a cuestas nuestro lar
A toda hora por doquier:
Encender la computadora
O un cigarrillo crepuscular
A la luz de la imaginación
Oir radio Ver televisión
Poder descorchar derrepente
Una rabilarga botella de buen vino
Calzarme los nobles anteojos
Y sentarme a brindar y a escribir
Como todo ermitaño o buen sabio
Tiempos de vals y versos mejores


XX

Agradecido el milagro al santo
Por la no derr-amada sangre
Y vuelto todo a la normalidad
Decirte con palabras solemnes
Por teléfono, en poemas o cartas:
“Esto es lo más alto que he llegado”,
Como tú a mí de noche un día
El sicodélico Parque del Amor
Frente al vasto mar de Mira-flores
Tras tu anunciado y no deseado
Viaje de retorno a Hamburgo
Con el corazón contento
Te llevé a contemplar en pago:
El mirador del Cerro San Cristóbal.


SALA DE STAR... (en silencio escribiendo)


***

Cuando reina el silencio
Mi soledad se hace mayor
Y nace en mí el poeta


***

Todo tu cuerpo
Vitrina es de mirar sin tocar
En Scala Gigante


***

Eres otra de tantas
Pero de entre todas
La más bella eres


***

Cuánto te quise
Y no te lo dije:
Demasiado tarde ahora todo


***

Dichosos los ojos
Que te ven sin ser vistos
Detrás de su cristal


***

En la distancia
Acrecientan incontenibles
Amor y dolor


***

En vez de dormir
Lo que nunca nadie
Por vos: escribo


***

Ah, noche... Ah, luna...
Quién fuera poeta
Para cantar tus beldades


***

Li-Po, Omar Jayyam & yo
Cucarachas volteadas patasarriba
Los tres después del festín


***

Viajando estoy
De Pe() a Pa(rís)
Por las rutas del poema


***

Ay, corazón,
as la impresión de ser
Malogrado reloj


***

La mar lene
Desplegando sus pliegues
Gana la orilla


***

¡Vale un Perú
El gastado oro largo
De tu pelo’e choclo!


***

¡Cierra la puerta!
No estoy para nadie
Más Eternidad


***

Callas...
Y hasta cuando callas
Más dices


***

Inmortal flor mía
Mi amor escrito te dejo
En estos versículos


***

Bien aprendí
El arte de decir mucho
En palabras pocas


***

Minuciosa-
Mente escribe versos
Dedos en el aire


***

Miliquinientas
Ni tanto ni tan poco
Veces es-cogida


***

Aún se estila
(Listón de regalo del Autor)
Firmar autógrafos


***

El sol, la luna
Descomunales aros
De novios idos


***

Como la araña
Teje y desteje sus versos
Alocada mano


***

Ebrio de dicha
Dedos sobre el teclado
Ensayo mejor


***

Nadie me gana
Cuando cojo manco mudo
Pluma o espada


***

Tengo corazón
De poeta e in-Genio
A flor de piel


***

Me cortaron la dicha
Así como se corta
El agua o la luz!


***

Frente al espejo
Horas de horas más
Mil besos ensayo


***

Más que seguro
(Enfermo, enfermeras)
Es un Hospital!


***

Hay quienes se creen
El ombligo del mundo
Menos tú: Humildad


***

De (verde) verte
Con otro amada mía
Vendrás a verme?


***

Junto palabras
Tanto más de noche
Que en el día


***

Originalidad:
Calco-manía
Mía de escribir


***

Huesos y versos:
Caro legado mío
A la posteridad


***

Solo amigo
Con quien bien (con) verso
A solas: Dios


***

Con ansia suicida
Quisiera beberme la noche
De un solo trago


***

Tú eres la vaina
Y yo la espada
Incandescente


***

Aroma de lis
Cuando estás en sexo
Aspiro de ti


***

Agua que miro
En suspiro convertido
Se vuelve a mí


***

Con un lirio
O un libro en las manos
Feliz moriré


***

Lenta claridad
De tempestad en calma:
Mi escritura


***

Tanto tanteo
Invento dudo jadeo
Luego existo


***

Nunca cesarán
De crecerle las alas
Viento mensajero


***

Morir tan bien
Es un artilugio
Que se aprende


***

He de-te-ni-do
Mi escritura azul
En el tiempo: hoy


***

Trozos de vida
Estos trazos del alma
(Versos im-presos)


***

La poesía
Es tanto o más celosa
Que una mujer


***

Queda demostrado entonces
Lo infiel que me has sido
Mientras yo pensaba en otra


***

Mentalmente escribo
Con los labios o los dedos
Poemas de nunca acabar


***

Teóricamente, amo
Mucho a mis padres
Prácticamente, nada


***

Cuenta, no te olvides,
Que la verdadera fidelidad
Vestida está de perro


***

Todos los poetas son santos
E irán al cielo
Menos yo: Porque no creo


***

DE ALTA (o de baja)


ALTA

Nuestra única salud es la enfermedad
Dado de alta de un momento a otro
Con el semblante casi des-encajado
En pleno uso de mis facultades mentales
Con asomos de valor y bajo de fondos
Repito y hago enteramente mío lo dicho
En primera y última instancia por Eliot:
La tierra entera es nuestro hospital


EFIGIE

Pareciera que alguien jugara
A no dar conmigo siempre
Me siento lejano y distinto
Empapado de cuerpo entero
De una soledad absurda, inexplicable
En este celeste Paraíso de enfermarse
Pareciera que alguien jugara
Conmigo esta tarde innumerable
En que me siento niño extraviado
Caricatura de hombre desdibujado
Para mi mal andanza, un pobre
Diablo que no tiene siquiera
Con quien con-versar o reirse
De las horas más huecas
En que ya caen todas las sombras
En el alma más im-pía o devota


LIGERA RE-CAÍDA

Esta tarde como que se ha vestido bien
Mi voluntad la piel del (dur)asno
Cuando en realidad solamente es
Una vieja costumbre del viento esta
Dolorosa efigie que se alza imponente
Sobre las ruinas de mi propio cariño
¡No! No estoy enfermo para tranquilidad tuya
Pero te cuento corto que cuando llueve
Intensamente como ha llovido hoy
Y no hallo a nadie a mi alrededor
A quien poderle decir de buen grado:
Hermano, sabes, “te quiero mucho” o
Simplemente “está lloviendo de nuevo”
Me siento, créeme, triste, muy triste...
Como Un ladrillo en la pared (Pink Floyd)


EL IM(EX)PACIENTE

Convaleciente en casa: ya sin muletas
Ni visita de parientes venidos de lejos
En solitaria “charla de café” con fines
Buenos y sumamente interesantísimos
Respecto del delicado y fino arte sano
De operar del poeta y el buen cirujano
Reflexiono en torno al afamadísimo
Discurso del célebre poeta francés
Paul Valéry evocando a un tiempo
Mi columna de Partenón derrumbado
A manos de un negligente matasanos
Y pido por mi bien y por la alegría
De cuantos viven brindándome cariño:
Ángel de la Guarda, dulce compañía,
No me desampares ni de noche ni de día
Que tu ausencia dañino es para mi salud


NOTICIA EL AUTOR

Doné hasta mi sangre y ya no tengo
Ni un céntimo en el bolsillo que dar
Quizás ha sido porque nunca tuve
Ni tengo aun ahora si no un auto
Cuando menos una moto “chancrosa”
Donde dar rienda suelta mi dislocada
Imaginación o sofrenar en algo
Los temibles embates del stress...
Pertenezco por gracia y ventura
De padre, señor, mío, XtoJesús,
A esa raza sentimental y lírica
Paridora de versos y criadora de niños


FRANCA MEJORÍA

Esta mañana resplandeciente, Doc.,
He amanecido mejor de lo esperado
Sin fiebre alta ni dolores punzantes
En el costado izquierdo de la ternura
Acomodando estoy mis desengaños y el rosado
de llaga de mis falsos trajines.
(Va(l)le Vallejo.) Entre tanto tonto
Bueno para nada Judaspatascalatas
Una calma suave de Limbo rodea
Mi argentada aureola de ser sano:
Serena mi actitud y firme el pulso
Presto a la escritura semi-automática
Induciéndome a decir más que seguro
Mejor imposible “Ni escarbando la tierra”
Como solía repetir mi sabia abuela Estela
Aquienhoyporhoy/porlossiglosdelossiglos
Dios tenga en su Sta. Gloria. Amén!


FIGURACIONES

Tras de esa puerta no se esconde nadie
Sólo se vislumbra la oscuridad
Y el vecino silencio de siempre
Y, por cierto, una gran ventana
Que si no da hoy hacia la calle
Dará mañana al mágico cielo santo
¡Son puras figuraciones tuyas!
Tras de esa puerta nada ni nadie se esconde
Así es el pánico a la nada
Así está tu terror vestido!
Es tan sólo el teléfono que suena
Suena y resuena: ring... ring... ring...
Después se sobreentiende (lógicamente)
Tres minutos de concierto en silencio
Sostenido reemplaza a tus palabras
Aplacando toda clase de iras y mentiras
Desatadas cual seuda “camisa de fuerza”


CARNE DE TENTACIÓN

Como latas de cerveza vacías y colillas
de cigarrillos apagados, han sido mis días.
Pasados todos y aún en mí presentes
Difícil trabajo se me hace (sobre)todo
Sobreviivir a tanta peste y desierto andado
A pie cuarenta días con sus noches
Tentado por los demonios de la carne
Moisés apoyado en su báculo de fresno
Callado camino a las tierras de Canaán
A con-celebrar afanoso mis esponsales
En este año del Señor, que en edad estoy


LA SERIE ROSA

Ni una hebra de cabello dorado
Se encuentra en horas del día
De la fauna femenina nocturna
Que pulula por la avenida Arequipa
Sólo a partir de la medianoche
Empiezan a llegar en autos lujosos
Patitas torcidos por el vino
Y arañadas arañas sicodélicas
Entonces hasta el propio gusano
De seda abandona el capullo
Haciendo lo propio: posar sin cesar
Para el sexo de los hombres
(De-Generación Actual)
Y es por obra y (des)gracia
De ELLAS que la avenida Arequipa
A estas alturas de la noche
Es un campo de batallas o amancaes
En el que mal te aman o bien caes


CONFESIONES DE UN PURA SANGRE

Para serte franco, franco
Todavía vivo avergonzado
Por mi facha de caballo despeinado
Tras andar triscando rosas
Cuando no cándidas margaritas
Regalando cajitas de música
Por amenos paraísos artificiales...
Y cuando ya casi casi
A metro y medio de alcanzar el cielo
Alada ballena varada en tierra
O enorme pájaro de acero
Vide cómo pesadamente emprendía
Raudo vuelo allende los mares
Sin prima, es cierto, ni regalías
Me ganó el viento la carrera
Y luxada mi patita izquierda
En vano intento de acortar distancias
Cuelgan mis belfos de la pena al suelo


SOPLO VITAL

El tiempo cura sin sotana mil heridas
Ayuda sobretodo a olvidar viejos rencores
Manchas de lavar imposibles amores
Cicatrices del alma y demás pertrechos
¡Bendita hambre y sed de sanación!
A la sola imposición de las manos
Palma con palma llenas de esperanza y fe
(Sea hecha tu caridad también en mí Señor)
Con sumo y dulce cuidado pastoral
Como antaño en Santa Misa dominical
Tiempo al tiempo que todo lo cicatriza
Como el polen milagrero de los pétalos
Secos de una perfumada rosa sin espina
Al oído me dirás supino susurro indiscreto
Que arrastra el viento sin rumbo cierto


INSTANT ARTIST

Camino a casa me sobreviene
En plena calle una hemorragia:
Lluvia de ideas con los ojos cerrados
Me vienen citas notables a-pelo
Al arte collage para dar POP ART
En diminutas lucecitas intermitentes
A modo de estrellitas azules y rojas
E inicio nocturnando mi oficio demiurgo
Todo un editor de esos que usan mameluco
Color beige y afinan sus bigotitos
De director de colegio nocturno
Artista o Don en crisis permanente
Y exenta de bridas y riendas polendas
Voluntad e imaginación ilimitados
Declaro bajo juramento tomar
De todo lo que me viene un poco
Porque todo se presta al arte(F)acto
De crear heroicamente de la nada
Todo un UNI(co)VERSO plástico


CANCIÓN DEL MIGRANTE

Habito urgente el país de la esperanza
No obstante esta desesperanza endémica
Que a todos alcanza, besa y abraza
Perú: país posible, el mío, es cierto,
Que es también tuyo, el de todos...
¡Chicle-caramelo-cigarrillos señor(ita)!
Es el flamante ton y son de mi pregón
Desde que perdí la chamba de profe
En aquel cole... (A la Molina no voy más...)
Mal de mi grado todas las noches
Como cada mañana salgo a ganarle
Las calles al verano más ardio lechero
De sol a sol en cada ice-crean
Derretido que me llevo a la boca
Cuando baja como marea es la venta


OFICIO DE SOBREVIVIENTE

Quien no tiene trabajo seguro aquí
Se lo procura o inventa haciendo algo
Hay que ganarse la vida como sea
Vendiendo periódicos Papas fritas
Trago corto Cortinas viejas largas
Pre-bendas curitas Agua Bendita
Pan con pan Miel sin (hor)miga(s)
Palos, anticuchos: De lo que sea
Haciendo (de tripas corazón)
Algo: de... qué sé yo... choro Hippie
Peluquero, comediante, bien así
Cada quien y como mejor pueda
Solemos ganarnos la muerte nuestra
Noche tras-noche Día a día
Con el sudor de nuestra propia vida


POEMA MÍO AL CID LUCIO GALARZA VILLAR:
ILUSTRE DEFENSOR DE LAS CAUSAS JUSTAS

Doctor usted tan bien como Dios escribe derecho
sobre renglones torcidos, y con letra gótica
Por amor a nuestra Señora Dulcinea del Toboso
Y de sabe de “Pe a Pa” la Historia
Universal de la Infamia en Burgos
El celeste cuerpo de la Ley Divina
El Derecho Romano y sus trasuntos...
Otrosí a usted doctor respetuosamente decimos
Con urgencia de hospital y en visita de médico
Concédasele al Ex profeso(r) poeta su VºBº
Señor Vice-Ministro de Justicia Ex- pues
Así nomás difícil-mente pierde un el juicio Usted
Y ahora que la pelota cuadrada está en su cancha
Ya no me asaltan más in-fundados temores
Dudas razonables o constructos hipotéticos
Hasta siento a ultranza la menta-da dicha inmensa
De saberlo para siempre entrañable & caro Mío Cid


EL LAZARILLO DE TORMES

“Vamos a ver”, dijo un pícaro ciego
Frotándose ambas manos entre sí
Previamente untadas de aliento
Con lujo a la altura del ronco pecho
A vista y paciencia de un mozalbete bribón
Pillín dado a su mal cuidado y servicios...
Ya distante y para siempre del viejo
Molino y el río que da origen a su nombre
Empezó a contar una a una las monedas
Que apiladas en tres rumas tenía
Estratégicamente ya instalado en la calle
E insatisfecho con lo re-colectado
n la plaza pública o el mercado
Ora ante el pórtico de la iglesia
Inicia a tiempo el consabido ritual
De su bien aprendido pregón
Que dice... “Por el amor de Dios
Una limosnita por favor,
Una limosnita para este pobre ciego”
Que todos se hacen el que no “ven”
¡D-E-S-- G-R-A-C-I-A --D-O-S!


PLENILUNIO

En plena luna llena
Orquestada por penetrantes aullidos
De lobo herido por fuertes vientos
Y estrellitas temblorosas en la bruna
Piel del altísimo cielo negroazulado
A prueba de balas de plata
Y mejor calibre o canción
Solitario llanero o vi-andante
Caballero de la Triste Figura
Arre flecha veloz, yo, Claudio,
Palo de escoba Flaco rocín
Alonso Quijano, en mis cabales,
Adarga y pluma o quena en ristre
Entre la “jungla de cemento”
O la Cordillera de los Andes
Triunfante cabalgo de nuevo
Por algún lugar de La Mancha


CANCIÓN YE-YÉ DADÁ

A fin de cuentas y tantísimos cuentos
Canción de moda/Paremeología:
Tras cuernos palos/Cuentas claras
conservan buenas amistades...
O como queráis llamarlo
En cristiano o buen romance
Soy feliz muy feliz bailando el Twist
El rock de la cárcel, el Chachachá,
¡Mam-bo!, qué rico Mambo
O al son que me toquen
A punta de plomo los soldados
Me sacudo la guaracha
A fuerza de haber, cara’efoca,
A cocachos de la vida aprendido
A ser peruano y ser feliz
Como en el cuento o la canción sabida


BALA-DA PARA CECIL

Compañera de mil combates
Amiga duramente combatida
Mujer como lo hay pocas
Y como muchas Madre Heroica
No caeremos... Y si caemos
Desde nuestra más alta torre
En nuestro intento de extirpar
La maldad y el odio insano
Habrá de ser únicamente
Para alzarnos victoriosos
Hacia todos los flancos...
Compañera de mil combates
Amiga duramente combatida
Mujer como lo hay pocas
Y como muchas Madre Heroica
Has calado muy hondo
En nuestros corazones
Y perdóname si no digo tu nombre
Al final de la historia
Si acaso omito algún verso
Cuando estoy ametrallándote
De poemas


TOCATA & FUGA

No tengo buen oído para la música
Pero sí (Tarde piache) pasión dorada
Por dicha palabra escrita a dentelladas
Para “VIRI” mi buena-moza Musa
Sordo como Ludwig Van Beethoven
E incapaz de dominar el alemán
Cantante calvo o Segismundo
Poemo como ninguno a la distancia
Canciones de amor para Elevic Patricia
Ante la imposibilidad probada
De non poder parlare italiano
Estudio francés a duras penas
En libros regados en el aire por gorriones
Resultando más que im-posible
Nada halagador pues para el domini-o
Del idioma extranjero y para la música
Maestro Tiresias -ojito-ojito- se requiere
Gran tacto/mucho tino & Genio/pero
Por sobre todas las cosas: buen oído.




OPINIONES Y JUICIOS DIVERSOS SOBRE ANSIANHELANTE



GÉNESIS DEL “ANSIANHELANTE”

De las múltiples motivaciones que el poeta tiene para escribir como el amor, la vida y sus antípodas (“está presente entre nosotros la muerte/(que es siempre un familiar);”); sin dejar de lado la angustia existencial propio de la actual coyuntura dado el deseo ferviente de trascender, voy a destacar tan sólo el de la muerte: cara preocupación o pesada cruz que desde el instante mismo que nacemos hasta que doblamos la última curva del camino, cargamos con ella por la cuesta más honda o las más empinadas cumbres de nuestra corta existencia terrena, como accidente de la vida o culminación de la misma e inicio de otra.

Ha sido pues, en realidad, la muerte (de los celestes seres que amo) la verdadera motivación que me llevó incidentalmente a escribir en primera y última instancia “Ansianhelante” hasta su ulterior culminación; supremo principio y fin que me obliga a decir eso que no ha mucho leí por ahí... “Dios, en efecto, programó la mente humana con el deseo de vivir eternamente”; tal como nos lo refiere el Eclesiastés 3:11, “Puso (...) la eternidad en la mente del hombre”.

Vista la muerte (“patria a la que volvemos siempre”) no ya con el dramatismo acostumbrado sino como un hecho cotidiano (irónicamente representada por el muralista Diego Rivera), va tornándose en un tema cada vez más obsesivo, en algunos cuando no en todos los poemas que a lo largo de las tres secciones en que “Ansianhelante” como símbolo, suerte o milagro de redención, larga, desesperada y pacientemente esperada, está dividido. “Acaso porque en momentos como los que ahora vivimos la muerte es lo único que no le pueden quitar al hombre”, como certeramente apunta el acucioso y excelente poeta y crítico mexicano Xavier Villaurrutia.

Dicho esto, “Ansianhelante”, en resumidas cuentas, de modo global re-plantea implícita y explícitamente “el deseo y el ansia de trascendencia del hombre en cuanto a ser”; por cuanto existe en nuestro cuerpo suficientes indicios de que fuimos hechos para vivir eternamente (de no haber mediado el pecado y la desobediencia); siendo virtualmente pruebas fehacientes de ello el cerebro y ese modo silencioso de ponerse en práctica indefinidamente en todo nuestro cuerpo el proceso de regeneración de nuestros tejidos, siendo así “La muerte reducida a nada” (I Corintios: 15:26); constituyéndose en un auténtico prodigio que a la fecha (en que el desarrollo de la ciencia y la tecnología se da vertiginosamente) aún nos maravilla sin dejar por ello de sorprendernos; en el entendido de que al poeta, “humanito de Dios”, no se le mide por lo que viste y calza como un guante, sino más bien y por sobre todas las cosas banales, por la permanencia de su palabra en el tiempo y en la memoria colectiva de los pueblos con el “ansia anhelante de eternidad”.


Jorge Ita Gómez.


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ANSIANHELANTE

Realizar un acercamiento a la poesía peruana contemporánea última, es una forma de entender que la sensibilidad de la ternura se mantiene viva; y Jorge Ita Gómez nos vuelve a enfrentar con una poesía diáfana y sencilla. “Ansianhelante” (A), así se titula este nuevo conjunto de poemas de vivida intensidad poética.

Ita Gómez, anteriormente nos había entregado “El amor visto a través del vino” (1989) y “Reino de este mundo” (1990), libros donde se notaba ya la búsqueda de una voz personal que logra con este tercer libro el matrimonio secreto del poeta con la poesía. Lo curioso es anotar además, que no es extraña la pasión que se respira en cada poema de este nuevo libro. La contemplación de la mirada se ha hecho reino de ternura y de fe ciega en el acto de respirar y respirar poesía:

“Y solamente a ti Poesía/Pertenezco en cuerpo/Y alma para siempre: YO”.

Esta afirmación categórica es recurrente en imágenes de compromiso al acto de escritura, a los objetos sagrados, al acto de estar pegado como él mismo dice al pie de las letras. Es un tema recurrente a lo largo del poemario. Es una motivación casi obsesiva que se puede rastrear en varios versos.

“Ansianhelante”, es la propuesta de la construcción de una gran poética. La imagen del yo poético, el de los Quevedos, el de la figura delgada, o el ironizado San Hueso, paseándose, buscando el pan de vida y esa bebida de salvación que es la poesía. El libro atrae desde una primera lectura, atrae por esa carga de ternura que anima algunos discursos, y más aún, cuando la imagen de enfrentar la poesía se manifiesta en la imagen de una mujer hecha luz, sombra, amor, deseo, frustración, etc. Es el poemario un canto enorme del corazón que se derrama en rastros de ternura, de risa y de ansiedad. Para nadie es extraño que los mejores libros de poesía han sido aquellos donde el corazón se ha inclinado rendido por el peso del amor; si no hay que recordar “La voz a ti debida” de Pedro Salinas, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” de Pablo Neruda, “Cancionero” de Petrarca, verbigracia.

En conjunto, “Ansianhelante” es una rara conjunción de deseo, posesión, camino, ternura, canto de poesía, compromiso y fe. (A) es un homenaje a la palabra, que a lo largo de las tres secciones en que está estructurado se va mostrando como pequeñas lecciones de un mundo comprometido con la imagen y la metaforización del acto creativo.

“Razón de canto”, la primera sección tiene una puerta de ingreso, la mención a un mes simbólico de las letras peruanas. Pequeño poema abrileño que no es más que un pretexto para hablar desde adentro de la gran pasión temática que invade todo el texto. Los textos que se van sucediendo van retratando al poeta en imágenes llenas de ironía de inventarse como escritor. Lucha y agonía del arduo trabajo creador. Verdad para cantar y contar el decir de la pasión de afirmar el fuego quemante de la voz, de la palabra, de la dama-mujer, mujer-poesía o más mujer de deseo construida con besos y versos de los dedos. Esta sección es una sección de poéticas como veremos en “Razón de canto”:

“Al poeta le gusta, mientras conversa
De la flora y fauna verdiazul
De su estancia solariega en Chaclacayo”... (frag.)

Poema de homenaje -según propia confesión del autor, al poeta Arturo Corcuera-; o actitud de afirmación del acto creativo. Otro hecho perceptible en esta primera parte es la “apropiación”, la “referencialidad” intertextual. Homenaje, admiración a varios escritores visibles en algunos versos. Así podemos mencionar a: Balzac, Cervantes, Quevedo, Pessoa, Vallejo, Parra, Idea Vilariño, verbigracia. (A) mantiene un ritmo de acercamiento permanente entre la dicotomía poeta-poesía. Hay un grado de solemnidad y obsesiva pasión por lograr el feliz matrimonio poético. Hecho que podemos notar en “Saudade” o en el poema titulado “Román palatino”, donde nos dice:

“Todo fácil (o non fácil) ha sido
Este iryvenir
Del ser a la nada/de la nada al ser”.


Esta búsqueda es el ser de la poesía. O en “Juegos Florales” donde la afirmación es casi una confesión pura de la verdad de la pasión:

“He criado versos toda mi vida”.

Persecución de la palabra poesía; imagen que se hace poesía como en Gustavo A. Bécquer la imagen imposible-posible, Amada-Desamada, de una mujer. Así, ya desde la dedicatoria temprana, la huidiza figura emblemática de la amada, tan cara al poeta y destinataria final de estos versos, aparecerá reiteradamente en leves aluciones así como en los más febriles ocultos sentimientos del poeta que por momentos se llena de orfandad y canto a pecho herido abierto por la "sua" inconstancia. Léase sino versos como: “Malos, malvados, perversos./Los invisibles hilos que de mí/Te alejan, como si yo,/Queriéndote como te quiero/Fuera a hacerte daño/Con sólo escribirte versos./Imposible entonces llamarte”. O en poemas tales como: “Poema memorable”, “Heredad”, “Po-ética”, “Satisfacción de obra”, etc. Todos estos discursos movilizando el universo de la poesía y del amor impulsados por la afirmación del acto creativo. Siendo un poema emblemático "Poema memorable":

“Esto que si será poema o no
Es para mi hermano José
El mismo que un día
Al verme escribiendo versos
Me dijo sin asco:
"Lo único que haces
Es perder el tiempo"
Y esto no saben
Ni pueden saber
Cuánto me dolió
Desde entonces ¡zas! -yo no-
Mi corazón le quitó el habla
Empujándome con violencia
A la noche A las palabras
Por eso insisto insistente:
Es todo el amor posible
Hecho poema ya
Lo que precisamente entrego
A los que amor siempre me dan”.


La Segunda parte de (A) está agrupada bajo el título de: “Ricardo corazón de León”; un conjunto de textos donde resalta lo amoroso. Aquí se nota una marca intertextual notoria a algunos escritores idolatrados como Federico García Lorca (léase: “El tono de tus ojos”) o Ernesto Cardenal (léase: “Poema de cumpleaños”) o al gran César Vallejo (en “Tiempo de amar”). Referentes que amplían el manejo de las lecturas, de los ritmos, de la asimilación de los textos de estos amados poetas. Estos y otros textos permiten entender mejor la atmósfera de la ausencia, la nostalgia, el amor a la utópica mujer o niña de sus ojos. Voz casi desgarrada de rabia, de burla, de reproche, de ansia de amar al ser amado. Es la motivación más importante de esta parte del poemario. Es el canto del hombre que hace, vive, respira poesía y lo llena en la copa del amor eterno hacia lo que se amó, se ama y se amará. Un guiño de ironía, pasión y odio es otra característica de esta segunda parte del libro. Léase, por ejemplo, “Amores s.a.”, de quien no resisto en transcribir algunos versos:

“Del gran amor que dijiste tenerme sólo quedan
Los poemas que escribí en tu nombre
Las iniciales de tu nombre y el mío
Bordados a orillas de un perfumado pañuelo
........................................................................
Sólo quedan recuerdos de días distantes
Y un jamás creí (flotando en el aire)”.

Esta parte es la más lírica del texto, es la sección de la ternura; pero que no descuida el otro gran motivo de todo el texto que es la construcción de una gran poética tal como puede leerse en un poema bodeleriano titulado: “El gato del aeda”.

La tercera parte del poemario titulado: “Tratados del alma”, refuerza las motivaciones que hemos señalado. Pero resalta otro efecto que es mostrado con sentido sentimiento. Aparece la muerte arrebatando un pedazo de lo mirado y amado por el poeta. Hay una clara cercanía del dolor que se resiste a torcerse y hacerse más dolor. Y resalta más bien lo dicho en el epígrafe citado por el poeta al comenzar esta sección: “La vida debe seguir/aunque los hombres buenos mueran” (Edna St. Vincent Millay); y es así, la voz del poeta se hace oración, un aferrar la vida a la poesía y al amor. La muerte se pasea en la brevedad del párpado del poeta mientras le dura el sueño. Pero el amor, el estar: “Pegado al pie de las letras” salva a la vida y el alma ansía vivir eternamente en el poema. Y es “Ansia anhelante” sobre la marcha que se pide a gritos (sin dejarse esperar):

“Que vengan Que vengan
Leyendo Fumando Escribiendo espero
Inédito constructor de castillos de arena
Y naipes en el aire, en áspera espera
Mesando la larga blanca barba del viento
O el acariciado rubio pelo de choclo
Sin más ni más
Aquí Triunfante espero
Con el ansia anhelante
De ETERNIDAD”.


Eternidad o no, estamos frente a un libro importante realizado por un poeta peruano de esta última promoción que algunos han llamado del 90. Ita Gómez, es de esos silenciosos poetas que va construyendo su propio camino con la tenacidad de su palabra limpia, con esa sencillez que a veces recuerda otra sencillez que es: mostrar el corazón en los dedos, en el lapicero y en el matrimonio secreto del poeta con la poesía.


Raúl Jurado Párraga.


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ANSIA TRASCENDENTAL

Conocí a Jorge Ita Gómez en los últimos meses de 1987. Aquel entonces el local de la desaparecida ANEA en el Jr. Puno fue escenario de innumerables tertulias y perfilaciones en torno a la poesía. Ita “vivía” dirigiendo dos revistas de periodicidad indeterminada: “Estruendomudo” y “Deshojación sagrada”. Arribó la década del 90, y desaparecen ambas publicaciones, en las cuales brillaba el ansia de un poeta en búsqueda de una atmósfera personal. Luego arregla cuentas con la poiesis y edita “El amor visto a través del vino” y “Reino de este mundo”. Al tiempo que participa en recitales, revistas, su pluma oral es difuminada en cuanto colegio imparte la enseñanza. “Ansianhelante” es su último poemario, editado por el Colegio “Nuestra Señora de la Merced”, preludiado con el verso de la poeta uruguaya Idea Vilariño: “una sombra mujer ansianhelante”, plegado de temporalidad y deseo de acecho.

En una suerte de apostolado por la poesía, Ita Gómez versifica: “He criado versos toda mi vida”, motivo por el que estructura el libro en tres estancias como décadas por él transcurridas: “Razón de canto”, “Ricardo corazón de León”, y “Tratados del alma”. El ritmo que manifiesta es una decidida libertad polisémica experimental. Cierto juego lúdico cotidiano y sensación de abrazar a todos los hombres, como en el poema “Masa” de Vallejo.

Esta tercera obra está dedicada “A quien corresponda”, y al hacerlo se refiere a todos, porque en la rutina de la trascendencia que otorga la poesía, todos nos identificamos y consustanciamos con versos que ondeen acompasadamente y, que de pronto, como un felino salvaje, giran en 360 grados. Y más aún si “Ansianhelante” acaba con una palabra inacabable (y digitada en mayúsculas): ETERNIDAD. Aquella a quien quisiéramos, aunque sea un instante, todos poder palpar.

Finalmente, nos enfrentamos a la dicotomía persistente y antagónica: la trascendencia del ser humano y su obra vital versus la trascendencia del poeta y su obra literaria.


Santiago Risso.

En: Diario “Cambio”, Lima, 2 de marzo de 1999.


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ANSIANHELANTE
(De Jorge Ita Gómez -Edit. Colegio Privado “Nuestra Señora de la Merced”-Lima, 1998, 80 pp.)

Luego de los poemarios “El amor visto a través del vino” (1989) y “Reino de este mundo” (1990), Ita Gómez ha venido modulando con paciencia y tenacidad un estilo cada vez más limpio y fluido, con el que inaugura una nueva etapa lírica que se expresa en los últimos textos en donde se advierte una mayor densidad poética. Pero pese al descuido formal, sobre todo en su segundo libro, este autor fue uno de los primeros de la nueva poesía que supo abordar, con nervioso acento y optimismo, temas netamente populares que involucraban a la periferia urbana (la “Cultura Chicha”, El Agustino, el Cerro San Cristóbal; etc.), cuando esa misma marea híbrida y marginal sería recogida por distintos grupos juveniles rockeros en masivos eventos musicales como el denominado “Agustirock”, así como también por jóvenes vates que finalmente recalarían en esa tendencia, como Roxana Crisólogo, Miguel Ildefonso, Mesías Evangelista, entre otros.

En ANSIANHELANTE persisten aún de manera sencilla y espiritual, estos motivos iniciales pero con una mayor unidad estilística y verbal que se evidencia, con madurez expresiva, en la última sección del libro titulado: “Tratados del alma”. Poemas como “Homenaje a Sigmund Freud...”, “Síndrome del hipocondríaco”, “Mística subceleste” o “Ansia anhelante” nos revelan una voz ya interesante que, con mucha intensidad, sabe explorar el lado sensible de las cosas. De allí que la ternura, la solidaridad, la compasión y la amalgama entre lo poético y lo amoroso se han de convertir en piedras angulares de este poemario: “Ya nada pido ni procuro para mí/más que un lugarcito cariñoso, en el Sagrado Corazón de Jesús/Donde poder reclinar la cabeza/Y dormir el Sueño de los Justos/En mis laureles tenazmente/Ya en Lince, El Agustino o Abajo el Puente”. Ita Gómez nos demuestra que la poesía debe asumirse como un trabajo de alfarero que sólo el tiempo, la madurez y las constantes lecturas han de moldear con eficacia el barro.


Antonio Sarmiento.

En: Diario “El Callao” -Lunes 12 de julio de 1999.