martes, 2 de febrero de 2010

LAS LUCES DE LA CIUDAD CELOSAS NOS MIRAN PASAR



Las luces de la ciudad, con mil ojos, celosas nos miran pasear, pues hemos caminado en sentido inverso toda una vida cangreja para encontrarnos como astronautas sin nave esta noche especial, en la Tiendecita Blanca. Alta y sola copa de helados, señorita, para dos, mientras silentes convergen tardes años latitudinales. Qué ganas me han dado como en las películas de pasarle mis pies sobre los suyos por debajo de la mesa sin ser notado. Contigo, tú a mi lado, cine mudo, invento alegrías mil y el tiempo es nada. Contigo, tú a mi lado, hasta me olvido que el tiempo es gris y vuela como un ave errante hacia otros cielos.


Jorge Ita Gómez


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