domingo, 2 de agosto de 2009

REINO DE ESTE MUNDO


Mi segundo poemario publicado en 1990, en Editorial El libro amigo, auspiciado por el Concytec, con algunos de cuyos poemas quedé finalista en 1986, en el Premio de Poesía Juan Bernier, celebrado en la ciudad de Córdoba-España. Está dividido en tres partes: "Crónicas agustinianas", "Lima la horrible" e "Historias sagradas", una suerte de testimonio o crónica no sólo de El Agustino sino también del desborde popular de algunos otros sectores de la gran Lima provinciana.




SELECCIÓN DE POEMAS DEL LIBRO

CRÓNICAS AGUSTINIANAS

PARANINFO

No soy PROFETA.
Soy a duras penas
aprendiz de poeta
o vagabundo azul
que se proyecta
al ombligo del mundo.

Un anacoreta feliz
si queréis, atado
de pies y manos
a las cárdenas cadenas
de los grillos
del descontento.


AUTO DE FE

Todo lo que escribo
acá se cumple
al pie de la letra.
Acá se cumple
hasta lo que no fui
capaz de escribir,
descifrar o entender.
-A fe mía que sí!

Y esto lo digo yo
que amanezco
y anochezco
pegado de nariz
a puertas y ventanas,
en espera
de algún otoño nuevo.

¡Palabra de honor!,
¡palabra de Poeta!


PAISAJE HABITUAL

En la mañana azul
y todo
el medio día
restante,
el sol más ardio
nos obliga
a razurarnos
hasta el pellejo.

Por las tardes
se da
el maravilloso
espectáculo
de la invasión
de la arena
a las casas.

Y en las noches
de espanto,
cuando el viento
arrecia implacable
llevándose toldos
y arrasando geranios,
no hay
quien lo detenga!


LIMA 10

Aquí, en El Agustino,
existen muchos cerros.
Y entre cerro y cerro
se acortan las distancias
cuando los perros ladran.

Aquí, en El Agustino,
cerros y perros sobran
y los ecos se callan.
Aquí, en El Agustino,
ladran perros,
cerros sobran.


LOS MISMOS CAMINOS/
DISTINTOS DESTINOS

Lo que es el Destino...

Yo también, como usted,
don Antonio Machado,
he andado muchos caminos;
en muchos mares y bares
he naufragado
cuando mi sombrero
era de copa en la noche
o alas de cuervo
con el favor del viento,
posados sobre mi testa.

Y a donde raudo he llegado
envuelto en nuevos bríos
he visto siempre lo mismo
que sus ojos vieran, allá,
en los Campos de Castilla:
dehesas, encinas, polvorientos
caminos y doradas espinas
enclavadas en la falda del cerro
El Pino y sus alrededores...

Pero a diferencia de usted,
Poeta Mayor, don Antonio,
la ETERNIDAD a mí
ni me mira siquiera,
y yo como perro a luna
(dale que dale dale)
no puedo alcanzarla
ni mucho menos
tocarle el corazón
ni con el plañir
de mi triste guitarra.


AFLICCIÓN DE SAN IGNACIO DE LOYOLA

Hoy, a una hora inapropiada,
nuestra alegría más alta
de criar conejos blancos
de redondos rosados ojos rojos
languideció nuestros semblantes.

Mudo testigo de ver a mi padre
dándole de beber afligido
en la cuenca de sus manos
Sorbos Redentores de un elixir
que nada tenía de mágico
se me partía el alma
en dos mitades comunes;
pues lo mismo así
a una hora igualmente inapropiada
murió el conejo blanco
que mamá crió con mucho esmero.


DIENTES DE AJOS

En las márgenes de las acequias,
el sol frente al establo,
están los lavadores de ajos.

Y allí tendido el ajo
en grandes cantidades
como uva en la vendimia,
como trigo en la trilla,
los desgranados dientes de ajos
prestos a ser triturados
por bruñidos pies mojados.

Tarde a tarde los veo
como buscadores de oro
en las orillas del río Rímac
están los lavadores de ajos
afirmando más y más su trabajo.


NEGOCIO LÍQUIDO

Desde tiempos inmemoriales
hicieron del agua limpia
un “negocio turbio”.

Mi tía en Villa El Salvador
-donde abunda la arena
y la lluvia es muy escasa-
se hacía llenar por semana
de tres a cuatro cilindros.
(Negocio líquido y redondo
como una gotita de miel
resultaba entonces el agua
para quienes la hacían llegar
en altos, ruidosos y grandes
rojos camiones cisterna...).

Porque a donde no había
faltaba el agua
y cuando no era una
era otra cosa.


FESTIVIDADES

Las fiestas acá son bravas
como las corridas de toro.
Se celebran con banda
de músicos
y todo
eso...

Se come
hasta perder la línea,
se baila hasta quedar
como cucarachas extenuadas
y, de beber, se bebe
a vasos llenos y seco y volteado,
para apurar y duplicar
el orgasmo de la alegría.

Acá
como en toda fiesta del PUEBLO
reina el amor y la simpatía
de las mujeres más bellas;
y tienen fundados
sus dorados ministerios
bañados en noches
de zafra y de misterios,
el gran desamor
y la desazón de la derrota.


CORTAMONTE

Una húmeda mañana de carnavales
amaneció plantado y adornado
el árbol que como a una piñata
le darían duro con un hacha y duro.
Todo preparado con anterioridad.
Manjares como de boda
Todo a pedir de boca:
las exquisitas viandas
la rancia chicha de jora
se dejaban ver y hacían sentir...

Al promediarse alegre la tarde
en pleno epicentro del festín
entre bártulos y cachivaches,
anfitriones y comensales
tomados de ambas manos
iniciaban el ritual de la danza
como alrededor del mundo,
entonando sentidos huaynos;
y el pobre árbol allí en medio
dellos: Atilas insensibles
hasta no verlo árbol yacente.

Tumbado el árbol, la noche caía
caía pesada como el telón
de un teatro, acabada la función.
Y toda esa gente venida
en caimanescos camiones
desde tan lejos y de todas partes,
entre bombos y platillos
desvencijados, envueltos
en ponchos abigarrados
y polleras multicolores,
vidriados de tibio sudor
se iban como habían venido:
Fabulosamente, como seres
de ficción, desapareciendo
en el pantano de los ojos:
hundiéndose de a pocos en la memoria,
una brumosa noche de encantamientos.


CAMPOSANTO

Qué cerca se divisa el cementerio,
antes tan temido por los niños
y los hombres de avanzada edad,
siendo la misma tierra un inmenso
cementerio abierto para todos...

Qué miedo pasar de noche por allí
con los ajos abiertos del alma,
cuando están aullando los perros
del miedo, cuando tristes están
doblando de pena las campanas.

Hay por aquí lágrimas que los ojos
olvidaron, lentitud de procesión
que nos reclama calma, y una rara
sensación que nos arruga el alma...

Y como siempre siguen dándonos
las flores sus más bellos colores,
vistiéndonos el miedo con la piel
de gallina. Cuánta pena por aquí.
Cuánta pena hay flotando en el cielo
como un olor a velas apagadas
por el aire. Cuánta pena. Pena por
El Ángel y el Presbítero Maestro.


LIMA LA HORRIBLE


LÍMITE DISTRITAL DEL CORAZÓN

El distrito de LINCE
limita por el norte
con tu amor, en las
noches; y por el sur
con el alba marina
o la luz ambarina,
en largas y rancias
avenidas soledosas
color amaranto...

Ahora que conozco
Jesús María por ti,
lo mismo digo de
Jesús María (distrito)

Sólo desde que sé
que tú existes allí.


RETORNO

Ha vuelto mi amigo William,
sencillo vendedor de especias
con quien salía de vez en cuando
y solía emborracharme siempre
hasta las últimas consecuencias.

Después de muchísimos años
de ausencia y de viajes
por el interior del país,
ha vuelto portando un par
de maletas baratas
y su misma cara preocupación
de siempre, de saberse extrañado.

Otra vez será Navidad y Año Nuevo
todo junto en tan poco;
pues ha venido a quedarse
nuevamente, entre nosotros,
el choloblancogringo William.


MIRAFLORES MELODY
A Sarita Gutiérez Vélez

Estamos en Miraflores
pero tú sueñas París
en los arcos del triunfo
o las patas de tu gata
blanca, miraflorina
bonita, esperando
acariciar la gloria
con tus finas manos...

Estamos en Miraflores,
Capital de la Belleza,
y es como para enamorarse:
“Señoritas perfumadas,
naricitas respingadas
y cinturas delicadas”...
Entre las calles Larco y Schell,
La Paz y Benavides,
invisibles fabricantes
de muñecas inventan/
venden ilusiones doradas.

Miraflores es Ciudad Luz
en las noches, Paraíso
de los suicidas fallidos
en el que enamorarse
es tan fácil como envenenarse
de drogas o alcoholes.
Dicen también que aquí,
en Miraflores melody,
donde vives y reinas,
la Venus de Milo
perdió su belleza
junto con el brazo;
por eso abundan
en sus avenidas limpias,
lindas y rectas
las venticuatro horas
tantas mujeres,
Sarita, bonitas como tú.


LA PARADA
(En memoria de Víctor Humareda)

México, Aviación, La Parada.

Manco Cápac, 28 de Julio, Grau:
Todos los caminos de Lima
en contados minutos conducen
sin más remedio a La Parada.
La avenida José de la Riva Agüero,
Santoyo, La Menacho, Bravo Chico...
ni qué decir,
se te impregnan en el cuerpo en el alma.

Todavía estoy oliendo a estos lugares.

Aquel que no ha andado a pie o en carro
escudriñando/regando sus amores
por estos lugares comunes
no conoce, no puede conocer
el submundo de La Parada;
sus colores nauseabundos
y sus olores pestilentes
que llegan hasta la Luna
como el ladrido de un perro enamorado.

No conocen, ni pueden conocer
su gran afluencia y divergencia
de gentes y empíricos emporios
de mala muerte y veloces melodías
(locuaces mercachifles plásticos,
viejos zapateros reme(n)dones,
sastres sin hilos ni tejeras hechos
un desastre, fondas y chinganas
fracasadas una vez llegada la tarde;
lenocinios clandestinos llenos
de polillas sin alma y comején,
donde meretrices furtivas
en ejercicio de sus funciones,
sin el más mínimo recato ni pudor,
con las boquitas bien pintadas
echan prosa sin calzón
en mil poses amorosas,
repicando su tañer jubiloso
de Mari-Angolas recostadas
en cuartitos de 2X4, asignados
con un numerito cualquiera
en los quintos apurados
de un hotel de mala muerte:
de esos que despiden
olores de hembra y esperma
por sus corredores y berma.

La Parada: ¡Tierra de nadie!
Zona roja de los quintos infiernos.
Cueva de ladrones y carteristas
en el que hasta el viento
tiene miedo de pasar por ahí,
por temor a ser cuadrado o des-
vestido en fracción de segundos.

Tacora: mercado de pulgas en trifulca.
Nido de las mil y un frustraciones.
Antro de cabrones, bribones,
venenosas serpientes y alacranes fatuos.
Es aquí que: “Mas vale decir
aquí corrió, que aquí murió”
de siete certeras puñaladas en la espalda.

Vamos, hombres! den parte pronto
a las autoridades gubernamentales,
llamen a la Guardia Civil
a los bomberos, a la Cruz Roja Internacional;
pásenle el dato a los de la PIP:
que aquí se institucionaliza el crimen
la delincuencia día a día más y más
a sangre y fuego y puñales.

Díganles, ¡cristiana de Dios!
que La Parada necesita con urgencia
de hospital: sangre O-RH positivo,
surtidores de aire puro,
un Humareda pintándome a mí,
una fuente de agua bendita
con piletas que derramen bendiciones
y echen agua de colonia Louis Phillippe,
no así alcanfores y agua de ruda
para llamar la plata y ahuyentar malasuertes,
como dicen y acostumbran
hacer los placeros gentiles
y creyentes vendedores ambulantes
de todos los mercados de Lima.


LIMA LA HORRIBLE

Tía “Ashuka”, con qué ímpetu
deberás estar odiando
a esta Lima-dulce,
que te lo ha quitado TODO:
desde tus más tiernas raíces
-entre ellos:
tu Arnaldo,
tu Pepe,
tu Carlos-
hasta tu “media naranja”...

Lima, tía, es una mentira
muy bien inventada.
Más aún ahora
que las papas queman,
porque la situación
está que arde
como el fogón de tu cocina.

Lima, tía, se ha convertido
en una ciudad sangrienta,
en el que uno,
como una mansa paloma
diariamente se enfrenta
a la vida y la muerte,
ya sea al doblar una esquina
o al transitar una avenida.

Aquí también, como en donde estás,
-San Miguel de Malvas-
existen pájaros fruteros,
los perros falderos:
cerros y cerros de altísima pobreza.

Aquí, no creas que se está muy bien:
aquí para vivir un poco
antes primero -por ley-
tenemos que morir al
hilo no una sino muchísimas muertes.


LEYENDA DE LA BELLA
DURMIENTE DEL CERRO

A lo lejos, cerros.
Entre los cerros
alta una cruz
miramos mirarnos...

La tarde al caer
entre los cerros
en explosión
de mil colores,
a mil besos
labra formas
de mujer bonita.

A lo lejos, cerros.
Y entre los cerros
petrificada duerme
una mujer bonita.

Repito: a lo lejos,
cerros. Entre los
cerros (colorados)
esa mujer bonita
de cabellos sueltos
como agua derramada,
sueña enamorada
ser amada un día.

Leyenda, amigos,
que no murió,
tejiendo y destejiendo
historias, prehistorias,
durmió larga-
mente acariciada
entre los cerros
de amor y poesía.


EL RÍO HABLADOR

El río está furioso.

Viene bramando.

Arrasando a su paso
palos, piedras y lodo,
líquida licuadora sin
motor, rumorosa, en
su furia incontenible.

Viene echando espuma
como un can rabioso;
su lengua es larga y montaraz.
Esta tarde fluvial
lo he visto singlar
con sus batracios en fila.

El río viene cargado
de agua turbia
como un tigre
color chocolate.


FRÍO INVIERNO LIMEÑO

Verdaderamente,
ya nadie vive feliz
con este tiritar
de huesos encima.

Ya nadie ríe,
corre o salta alegre
en los bulevares;
nadie detiene el paso
para ponerse a conversar
en esta fría estación
y apenas si contestan
por cortesía
cualquier saludo.

Todos tosen,
se quejan
y se enferman
fácil del asma.

¿Será por el frío
de miércoles
que la alegría
de las calles
se marcha
con la gente
enroscada
como sierpe
en sus bufandas?

Así es el invierno
en LIMA-PERÚ
lento, triste,
frío, húmedo
como la nariz
de los perros
en la noche.


CALLEJÓN OSCURO

(Tarjeta Postal de Lima)

Jamás viví en las Postales
ni en otros lejanos países del mundo
que mis ojos no vieron,
ni conocieron mis cansancios
la solemnidad y el confort
de los Hoteles de Cinco Estrellas.

Aunque todavía me llamo Jorge
y haya nacido como Borges
un veinticuatro de agosto,
yo no escribí geniales cuentos
como Julio Ramón Ribeyro:
el mudo que tiene la palabra;
pero tengo hoy el orgullo
de un pavo de doble pechuga
al poderles narrar estas cosas...

Jamás viví en las Postales
sin embargo Tarjetas
Postales me mandaban
de otras partes del mundo
que mis ojos no vieron.
Y yo mandaba con beneplácito.


LA COSTA VERDE

Los destartalados Volkswagen’s
parecen escarabajos
de metal,
bajo la luna,
frente al Mar Pacífico.

Y todos los autos Toyota
: e s t a c i o n a d o s
como violines destemplados
en yuxtaposición interminable,
haciendo están “chaca-chaca”
por toda la Costa Verde.

Es la hora del amor carretero.

La hora del salto del tigre
al filo de todos los catres
perfumados de la tierra;
ruedan botones nacarados
y monedas de a centavito
por la cuesta más honda
de Agua Dulce y La Herradura,
hasta alcanzar la cumbre
o hallar segura muerte
al pie de los acantilados,
en los laberintos tenebrosos
de “El Salto del Frayle”...

...Los amantes aburridos ya
sólo de acariciarse el cuerpo
y humedecerse el sexo
mutuamente, con nuevos bríos
van a otras cosas: juegan
a la botella borracha
hasta que emborrachan
a la muchacha (según la regla)
despojándole uno a uno
sus cándidos encajes
hasta dejarla pelada
como a un plátano de seda
sobre la arena, junto al fuego
y frente al Mar Pacífico...

...Y más abajo o más arriba...
en el momento menos esperado,
los buitres del amor
ordenan levantar las manos
(y las piernas)
a las muchachas más bonitas.
Y los muchachos despavoridos:
Chivos expiatorios mancornados.


HISTORIAS SAGRADAS


BREVE TRATADO POÉTICO
SOBRE EL FIN DEL MUNDO

El mundo está perdido y apesta
(huele bien) a huevo podrido...
Una vieja pelleja hubo y decía
atribulada: “El fin del mundo
está cada vez más cercano de
nosotros, y será... (Dios aún no
lo quiera) cuando Manco Cápac
baje el dedo”. Índice de que así
habrá de ser (lógico) a mi parecer
y no en el año 2005 como cree
y asegura erróneamente gente
ociosa, chismosos que no tienen
más de hacer que decir chismes
de muy mal gusto: ¡sí, señor!


REINO

Mi REINO no es el
de los ESPEJOS.
Porque la REALIDAD
es otra...
Y porque la realidad
es otra
las cosas
y los hombres cambian.

No podemos cruzarnos
de brazos
impúdicamente,
como si nada pasara;
cuando en realidad,
a más de una cuadra
de tu casa:
matan, matan y matan
como si los hombres
nacieran de los árboles.


INVENCIÓN REAL

Hay Marías tristes
y alegres Magdalenas
llorando lágrimas
a carcajada limpia...

Hay canciones olvidadas
en el tiempo y la memoria
frágil de los hombres...
Hay frente a mi casa
un redil de alegres
criaturas jugando
Mundo o a la comidita.

Hay vidrios rotos
que acarician
pies descalzos;
altos calendarios
plagados de días
útiles e inútiles
para la eternidad.

Existen mujeres bellas
para mí vedadas.
Hay hambres terribles
que no respetan nada
y hay hermosas rosas
sibilinamente perfumadas
en aquel jardín vecino...

Hay todavía
para desgracia nuestra,
bajo el cielo del Perú
injusticias practicadas
con denuedo inusitado.

También hay
y, no lo olviden nunca,
un Dios en el cielo
que escribe derecho
sobre renglones torcidos.


ESQUELETO

Señores:
no se piense
que no siento
en mi esqueleto.

Siento la sed
del camello
en el ojo
apretado
de la aguja.

Siento
el hambre
del Pueblo
al tanto
por ciento
en sus bolsillos
rotos
de pobreza.

Es más...
la padezco
en esqueleto
propio, desde
hace mucho
tiempo atrás.

Siento caminar
el hambre
de mi madre
en mi cuchara,
en mi apellido.

Y con esto,
SEÑORES RICOS,
tíos vivos,
siento y tengo
ya bastante!


SIGLO XXI D.C.

Vivimos los albores de un nuevo milenio
y todavía se sufre...
La piel del mundo no cambia
y la lacra social persiste
el terrorismo, el narcotráfico;
las guerras y guerrillas
en el Perú, Colombia
y el mundo entero prosiguen.

Pesada cruz es la carga
de nuestros pecados y culpas.
Tal Atlas soporta la pesada
carga del mundo
sobre su cansada cervical
rendido por el peso del amor.

La Era de la Guerra Química,
de las Computadoras y la Cibernética.
La Era de las Expediciones Interestelares.
Era, era, todo era y aún es el hambre,
la escasez de ayuda y de alimentos;
los asesinatos, secuestros y torturas:
hechos comunes y corrientes en la actualidad
son ahora como las Siete Plagas de Egipto:
calamidades que azotan a la Humanidad
entera sin misericordia alguna.

(Todavía se paga muy caro:
con sangre, con oro y mucha plata;
a veces hasta con la propia vida,
rescates como el que sabemos
por Historia, pagó el Inca Atahualpa
a la cochina ambición de Pizarro
por su ansiada libertad jamás lograda).

Seguimos y seguiremos viendo, viviendo
y sufriendo
la enfermedad del mundo
aun
en el Siglo XXI después de Cristo.

ESCRITO ESTÁ.


AGUA BENDITA

Que Dios bendiga, Arturo,
los años de tu edad
multiplicándolos
de ahora en adelante
como en el milagro
de los panes y los peces...

Benditos sean el fruto
de tu trabajo y tu sudor
en esta Viña del Señor
para que te sean tapadas
todas tus faltas
(desnudez y embriaguez).

Benditos sean tú y tu mujer
benditos tus hijos
y la Villa (Santa Inés)
donde vives y reinas
muy a orillas del río,
en medio de duendes
y tan bellas flores
(Rosas y rosas y más
bellas rosas rojas)
que todo lo demás
vendrá a ti por añadidura...

Benditos sean también
el arca de tu pecho
y los rayos de luna
que ya pintas con pena;
y cuantos animalitos
ayudaste a preservar
(de dos en dos)
en nombre del Señor,
y cuantas lucecitas
ayudaste a prender
a la oscuridad también
en nombre del Señor.

Bendito sea el loco
desvarío de escribir
tu "Noé delirante";
y en tiempos estos
de resonancias beligerantes
hágase tu nombre
(Diluvio) Universal

O(h) ARCO IRIS
que anucia(s) la PAZ.


TIEMPOS CLAROS

La percha está vacía.
Vacía la casa
de la gente pobre,
desprovisto de todo lujo
y llena toda de incomodidades.

Acá ni buscar asiento
ni oro, Señor Ladrón!

Los tiempos cambian
de mal en peor. Viejos
tiempos idos retornan
hoy con más rabia de
preñar que ganas de volver
hasta hacernos cantar
de todo y callar de nada...


DESTIERRO DE POR VIDA

Vamos a ver, dijo Abel,
frotándose
ambas manos entre sí
empezando a contar
las muchas mercedes
conferidos
en virtud de su obediencia.

Caín, receloso desde
la pradera vecina
le guardaba ciertas
malas voluntades...
hasta que un día
a más no poder fingir
su ira contenida años
...cayó muy bajo
y calló muy hondo...

Así fue como el tontonazo
de Caín fue desterrado
de por vida del Reino
y de toda gracia de DIOS.


LA HUIDA A EGIPTO
A los vendedores ambulantes de toda la República

Noche de tantas estrellas
en el altísimo cielo.
Ya comienza el éxodo
masivo de los viandantes
a sus lares respectivos...

Noche oscura del alma
en que ya comienza
el apretado desfile
de prósperos mercaderes
hacia un nuevo Diciembre,
creando el mismo
desorden de siempre
dentro del orden del día.

Hora en que comienza
la gran caravana azul
de los tristes,
de los pobres,
de los vencidos
en que se hace factible
dirigir la huida a Egipto
desde el OjO de Dios.


LA TIERRA PROMETIDA

En San José,
se hace realidad
el sueño de la casa propia.
Acá, si se esmeran,
se alcanza el cielo
y la tierra “pro-metida”.

En San José,
todo puede suceder.
Desde el amor
entre una muchacha
y un muchacho,
hasta establecer
un negocio
de la pitrimitri.

En San José,
barrio de broncas,
cadenas y perros
de esos bravos,
todo puede suceder...

En San José,
terminaré mis días
y mis noches
y enterrerán
mis huesos
a pie, en carro
o a caballo
sus gentiles
CARPINTEROS.


LA TRAICIÓN

Como en un buen negocio
todo nos iba
admirablemente bien
hasta que un día
llegaste tú
negro bembón a cerrar
con broche de oro tu traición.

Judas de color
ve tú a saber ahora
lo que es bueno...

Con tus manos de pintor
y dedos de pincel
pintor de “brocha fina”,
qué de suertes
correrás por otros lares
pintándoles flores
y verdes canas
a tus víctimas de plata...


LA ÚLTIMA CENA

Ha quedado enmarcada en la sala
de nuestros más gratos recuerdos
los felices instantes vividos juntos
(resabios de aquella gran mudanza)
compartiendo tarde la noche luna
no sólo el pan sino también el vino.

Ahora, es triste decirlo, ha sonado
puntual en nuestros oídos niños
el tiempo mudo de los tristes viajes
y largas despedidas sin promesa
de retorno. Primero fueron ellos
(los hermanos Rodríguez-Alvarado)
ahora poco nomás Martín Zanelli
ido tan lejos como pudo el pobre
desabrigando la esperanza de esta
última cena orquestada al alba
por los gallos y unos cuantos gatos.



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